viernes, 17 de julio de 2009

BILLIE HOLIDAY. LADY DAY

NO HABRÁ NINGUNA IGUAL



Hoy se cumplen 50 años de la muerte de la gran Billie Holiday. Para muchos la mejor cantante de jazz de todos los tiempos o la mejor cantante de la historia del jazz. Lo cierto es que fue una grande con todas las letras y nos ha dejado versiones inolvidables de canciones más o menos hermosas, pero siempre imprescindibles si las escuchamos en su voz. Porque si por algo nos emociona Billie es porque no canta como una cantante, canta como una mujer. Las Mujeres de Ole bajo el Brazo sentimos la diferencia.

Tras una vida intensa, plagada de excesos, murió el 17 de julio de 1959. Tenía 44 años.
Había nacido en una casa muy pobre en Baltimore, en abril de 1915 bajo el nombre de Eleanora, sus padres muy jóvenes no estaban juntos, ella vivía con su madre Sadie Fagan que trabajaba como sirvienta. Clarence Holiday las había abandonado para ser músico, era guitarrista y se sumó a varias orquestas de jazz que estaban de gira por entonces.
Cuenta la leyenda que un día con no más de 15 años llegó al bar Pod's and Jerry's a pedir trabajo. La probaron como bailarina y fue un fracaso. El pianista se apiadó de ella y le tomaron entonces una prueba como cantante, cuando comenzó a entonar "Trav'lin' All Alone" todo el bar enmudeció y así como en un cuento de hadas Eleanora Fagan se convierte, para siempre, en Billie Holiday. Este relato está contado por ella misma en sus memorias "Lady Sings the Blues", un libro que escribió con la colaboración del pianista William F. Dufty. Pero hay otra leyenda que marcó sí su carrera para siempre y eso es cuando a sus 18 años la escucha cantar en un local del Harlem nada menos que John Hammond, el célebre productor del Sello Columbia, y declara que Billie a su corta edad canta mejor que todas las cantantes que él había oído en su vida "ella puede hacer una misma canción de 40 modos diferentes" solía decir. Hace unos años, trabajé en Buenos Aires con John Hammond Junior, hijo del gran Hammond descubridor no sólo de Billie sino también de Bob Dylan, quien me confesó la debilidad de su padre por Lady Day, como se la suele llamar también a Billie, quien guardaba todas las grabaciones originales de Holiday para Columbia y él aún las conserva como un tesoro familiar.
La época de apogeo de Billie Holiday no fue un tiempo fácil para una artista negra. Ella debió pelear en su vida con todos los escollos de cualquier artista (sobre todo si es de origen pobre) para sobrevivir y ser reconocido en su medio pero sumados además los provenientes de la dura segregación racial en los Estados Unidos. No siempre era bien recibida en locales y hoteles de lujo donde se presentaban las figuras destacadas del jazz de aquellos años y muchas de estas experiencias la marcaron a fuego a ella y a otros artistas.
Es triste que aspectos de la vida personal opaquen la verdadera importancia artística, en este caso musical, de una artista como Billie Holiday. Pero suele pasar con muchos personajes. Su color de voz único, su manera de decir la letra y su estilo refinado, pero no por eso librado de riesgos, es el tesoro que nos legó a quienes amamos la música. Billie llevó el riesgo hasta el final y se expuso con su alma en carne viva en el escenario.
Yo recuerdo haberme emocionado y conmovido con la película sobre su vida protagonizada por Diana Ross, la vi cuando era chica creo que se llamaba "El ocaso de una estrella" y siempre quise conocer a esa mujer, a la verdadera Billie. Por suerte están los discos donde siempre será inmortal. Recomiendo "Lady Day.The Best of Billie Holiday" es la tapa que ilustra este post y allí está todo, hasta uno de sus grandes amores, el saxo de Lester Young.
Todos o muchos de nosotros tenemos alguna canción que elegimos especialmente en versión de Billie. My Man es uno de mis temas preferidos y quiero dedicárselo a todos los Hombres de Ole bajo el Brazo.


8 comentarios:

M.Lima dijo...

No entiendo nada de jazz pero B.H. siempre me impresionó porque parece que llorara o gimiera, pobre, no sabía nada de lo que contás aquí,pobrecita, gracias por el homenaje.(qué lindo video)

karina dijo...

No hay que entender de jazz para escuchar a Billie, es mucho más que una cantante de jazz y por suerte, mucho más también que un fenómeno comercial.

Gustavo dijo...

escuchar a Billie es una de loas pocas cosas que me seda.

CASPA DE MALDITOS dijo...

Me encanta Billie. Tengo el dvd "Strange Fruit" de ella en shows de tv y algunos cedés (si, originales). Una vez escuché Blue moon en la radio y dije quien es esta minaaa.. a partir de ahí empecé a coleccionar discos de ella.
Billie y Elis, allá arriba.

karina dijo...

Si Gustavo, algo de eso hay.
Caspa ok, aunque mejor Elis y Billie, no?

Mag dijo...

Hermoso su rostro,su voz como clamando algo,tiritando como dice Sabina.....


Muy bello y merecido recuerdo karu en días tan duros ....amia,etc, que dificil se hace remontar la realidad....

Pablo Libre dijo...

A la música no hay que entenderla, hay que sentirla. Yo, por ejemplo, a Edit Piaf no la puedo sentir, a Violeta Parra, la mayoría de las veces, tampoco. Y no le busco explicación, es casi a manera de intuición animal que me manejo con el talento de los intérpretes.
En cambio, Billie me crispa los pelos de la nuca, como Chabuca. Y en Brasil, Elza Soares.

karina dijo...

Días duros Mag, no parece que vayan a ser mucho mejores pero vamos a dar pelea.
Claro Pablo Chabuca también, una reina. Y Lágrima Ríos, y a veces Chavela, a veces. Billie una diosa absoluta junto a Ella y a Joni. Mi trío en el Jazz. Hay algunas más por ahí, tal vez Diane Reeves, pero ellas juegan en ligas mayores.