BEATRIZ SARLO, con preocupaciones sociales en su mundo maravilloso.
Mientras espero para ver el primer partido del día Lanus vs. Newell's, con el volumen bajo de la tele, porque estoy terminando de escuchar un discazo que acaba de ser lanzado y que recomiendo a viva voz, se trata de las grabaciones completas de Tonny Bennett con Bill Evans. Una verdadera joya del jazz de todas las épocas con uno de los mejores pianistas de la historia acompañando a la, tal vez, mejor voz del planeta. Y como de jazz se trata la cosa me vino a la cabeza una pregunta ¿cuánto va a tardar Beatriz Sarlo en manifestarse en contra de la Ley de Medios? (sí me acordé porque ella es también amante del jazz y las Mujeres de Olé bajo el Brazo solemos cruzarnos con Betty en algún que otro concierto). La respuesta la encontré rápidamente en la tapa de Clarin de hoy, escribe BS "Los que defienden el pluralismo ideológico tienen de qué preocuparse", eso sí bajo el ítem o tema del día LEY DE CONTROL DE MEDIOS. La pucha así sí que vale la pena ser pluralista, pensé mientras escucho los acordes finales de "Who can I turn to?".
Toda la nota es una suerte de manifiesto en contra de la ley, sobre todo en contra de los integrantes de la cámara de diputados sobre quienes despliega algunas ironías al paso, pero me atrevo a decir que casi todo lo escrito es más bien en contra de ella misma.
Arranca con una genialidad propia de una ensayista de su categoría, citar a Saussure para concluir palabras más palabras menos que la única verdad es la realidad.
"Súbitamente, una cantidad importante de diputados descubría que el país se volvía irrespirable si vivíamos unas semanas más con la 'ley de la dictadura', argumento que los obligó a manotear la oportunidad que los despertaba de tal pesadilla. Si les queda tiempo libre, podrían ahora revisar todas las leyes vigentes desde la época de la dictadura y derogarlas, no sea cosa que el día de mañana aprueben otro proyecto de apuro porque se despabilaron con una 'ley de la dictadura' sobre el pupitre. Las palabras no reemplazan a la realidad y la palabra 'dictadura' no reprime las libertades y el pluralismo tanto como una dictadura verdadera. Demasiado Foucault oratorio y demasiado olvido de que, como enseñó Saussure, la palabra 'caballo' no trota."Las Mujeres de Olé le decimos a Beatriz , sin que lo tome a mal, que las palabras ''libertad' y 'pluralismo' tampoco reemplazan la realidad y los que padecemos la desinformación de la que los actuales monopolios son responsables lo sabemos y por eso apoyamos esta ley que, seguramente, es perfectible.
Otro aspecto de la Ley de Medios que desvela a la reconocida narradora, columnista de la prestigiosa Revista Viva, publicación dominical del diario Clarín, junto a la modelo Valeria Mazza y al escritor Paulo Coelho, y es el tema del manejo de los destinos de Canal 7 y Radio Nacional.
"Ni las empresas ni los defensores de la ley afinaron la vista sobre las disposiciones referidas a la Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado, creada bajo la jurisdicción del Poder Ejecutivo Nacional... Sin embargo, el destino de Canal 7 y de Radio Nacional debería preocupar a todos aquellos que juran por los valores del pluralismo cultural e ideológico, es decir, a muchos de los defensores del proyecto."Es realmente la programación de canal 7 y de los canales de la órbita estatal tan preocupante en términos de pluralismo cultural e ideológico? me lo pregunto con sinceridad porque creo realmente que la programación de la tv pública es bastante más aceptable en términos de pluralidad cultural y calidad de contenidos que la de cualquiera de los otros canales de aire.
Pero para terminar, hay un punto realmente irreconciliable para Beatriz y el espacio que representa o dice representar. Y es una de las disposiciones de la ley que reserva un tercio del espacio audiovisual para las organizaciones de la sociedad civil, artículo que comparten los sectores más progresistas del abanico político, incluso los opositores al gobierno como el Partido Socialista o el espacio liderado por Pino Solanas, justamente por tratarse de una disposición de avanzada y que representa el pluralismo desde la inclusión de organizaciones de distintos sectores sociales en el mapa mediático nacional.
"Es lindo creer que allí no sólo crecerán flores envenenadas por la cooptación política o los intereses sindicales, sino organizaciones casi escandinavas, orgullosamente fuertes e independientes que encontrarán también en la sociedad civil fuentes de financiación voluntaria, convirtiendo a este país de avaros en todo lo que sea apoyo a lo público, en una república de ciudadanos encantadores, dispuestos a donar quinientos pesos anuales a la emisora de su preferencia, como sucede, sin ir más lejos, en Estados Unidos. Los entusiastas de las radios comunitarias las ven salir de las penosas condiciones en que hoy sobrevive la mayoría de ellas para convertirse en sólidas emisoras independientes que produzcan buena información y buenos contenidos locales, nacionales e internacionales, indispensables porque los medios privados ya no podrán cubrir todo el territorio con sus redes."Me ha dejado sin palabras, por qué se le habrá ocurrido oponer sociedades escandinavas a los sindicatos? Será pura casualidad o hay algún atisbo discriminatorio tras sus palabras? Sinceramente no lo creo.
Sigamos, hay más en este sentido, para finalizar concluye:
"Este mundo maravilloso pasa por alto la necesidad de sentarse a pensar de qué modo es posible fortalecer las posibilidades técnicas y económicas de las pequeñas organizaciones de la sociedad civil (comenzando por las de los pueblos originarios, que la ley nombra a cada rato como si fuera un mantra). Esas radios del sector público, si no pertenecen en el futuro a sindicatos y corporaciones poderosas, pasarán por el remolino de los subsidios. Los veloces diputados nos deben ahora una legislación que asegure la asistencia técnica y económica a las pequeñas emisoras garantizando su independencia (porque nadie quiere radios que reproduzcan la lógica de lo que fue el piqueterismo oficialista). Cuando se menciona tantas veces a los pueblos originarios como lo hace este proyecto, es bueno recordar que los hombres y mujeres reales de esos pueblos son los que más probabilidades tienen de vivir en la pobreza."Es cierto Beatriz, los hombres y mujeres de esos pueblos son personas reales con preocupaciones reales, mucho más reales que las preocupaciones de buena parte de la intelectualidad argentina, y muchos de ellos apoyan esta ley. Saben que el mundo no es maravilloso desde muy pequeños y no te conocen ni saben de tu existencia. Porque si hay alguien que ha prescindido de ocuparse de los temas relativos a las condiciones de los pueblos originarios, de sus carencias, de sus necesidades, de sus ideas, esa sos vos Beatriz. Eso no te hace menos apta para opinar sobre esta ley ni sobre estos temas, pero nos recuerda que no lo sos más que muchos de los que colaboraron con este proyecto y de muchos de tus colegas que sin haber colaborado lo apoyan porque creen que es bastante mejor que lo precedido.
Una última cosa, si realmente estás convencida de que nada va a cambiar con esta ley, cuál es el miedo entonces?
Tal vez nos volvamos a cruzar en algún concierto de jazz, como el año pasado en la Biblioteca Nacional, y podamos discutirlo personalmente, me gustaría tranquilizarte al respecto. Contarte mis impresiones sobre los consumos culturales, que no son tan fáciles de direccionar y que una chica nacida y criada en La Boca, en una casa humilde de obreros, de padres peronistas, puede compartir tu afición por Billy Harper. Y puede apoyar el proyecto de ley de medios kirchnerista.
Y decirte todo esto mientras mira que Newell's le está ganando 2 a 0 a Lanus, gratis y por la tv pública, también gracias a una medida de este gobierno.
Cariños.