miércoles, 14 de diciembre de 2011

DE RIVER Y SUS MEJORES MOMENTOS

En el peor momento de la historia de River se cumplen 25 años del día más glorioso. El 14 de diciembre de 1986 derrotó al Steaua Bucarest de Rumania por 1 a 0 con gol de Antonio Alzamendi y levantó la Copa Intercontinental. Aquel día el River que dirigía Héctor "el Bambino" Veira, formó con Pumpido; Gordillo, Nelson Gutiérrez, Ruggeri, Montenegro; Héctor Enrique, Gallego, Alonso, Alzamendi; Funes y Alfaro(Sperandio). Por su parte, el Steaua lo hizo con Stingaciu; Iovan, Belodedici, Bumbescu, Barbulescu (Majearu); Weisembacher, Balan, Stoica, Marius Lacatus; Piturca y Balint. Aquel día, hace 25 años, River se consagraba como el mejor equipo del mundo por primera y única vez en su historia.

Pero no me interesa hablar de la actualidad de River ni hacer periodismo del morbo, que por estos días hay bastante en relación a la situación del millonario que ha perdido la categoría, también por primera vez en su historia, sino simplemente recordar con cariño al hincha gallina más querido por Mujer de Olé bajo el Brazo. A mi abuelo José, o Pepe como todos le decíamos, el padre de mi mamá. Mi abuelo murió ese mismo día, esa misma noche en realidad a la edad de 74 años y de modo medio inexplicable. No estaba mal, ni enfermo, sí desde hacía un año largo no caminaba, se había caído un par de veces y luego de dos operaciones de cadera, el miedo a una nueva intervención más el doloroso post lo hicieron decidir quedarse por el resto de sus días en una cama en su dormitorio. Mi abuelo era realmente fanático mal de River (o bien, según como se mire) y de Perón y Evita, peronista furioso. Eran dos temas que lo perdían, y se medía a diario en discusiones con cualquiera para defender sus colores, los políticos y los deportivos. Pero también fue un ejemplo inclaudicable de dignidad, el más impresionante que tuve en mi vida y lo llevo en mi alma como guía.

Había venido de su Entre Ríos natal a los 13 años, casi un pibe, a trabajar para ayudar a su familia, a sus hermanos y hermanas. Fue albañil, y en los años cuarenta entró a trabajar en el Ministerio de Agricultura, donde se jubiló varias décadas más tarde. Amaba su trabajo porque, entre otras cosas, le permitió criar a sus cinco hijas (sí cinco!!!) y encima solo sin una compañera a su lado, porque quedó viudo a los 37 años y nunca más volvió a formar pareja; también aprender a leer de grande en el sindicato porque había dejado la escuela a los 8 años para trabajar en el campo; comprarse más tarde una casa para descansar en ella con sus nietos, porque nos adoraba, pero con una sola condición, que fuéramos hinchas de River. Pobre abuelo, se fue sin saber que sólo dos de nosotros cumplía con la consigna, el resto nos repartíamos entre Boca y Huracán, aunque a él le decíamos que éramos de River. Creo que él siempre lo supo pero le encantaba el juego y lo jugaba con un compromiso militante.

El 14 de diciembre de 1986 se fue para siempre, y aunque les resulte extraño yo lo que más recuerdo de ese día, es que en su lecho de muerte estaba con una sonrisa encantadora en su rostro sereno. No nos daba impresión ni mucho menos tocarlo o besarlo, estar cerca suyo, parecía dormido y feliz, feliz para toda la eternidad. Estoy convencida, siempre lo estuve, de que esa felicidad era por la Copa Intercontinental de su amado River Plate, ojalá así haya sido verdaderamente. Porque si de todos modos iba a irse, qué mejor que luego de una gran emoción vivida con el equipo de sus amores.

Parafraseando al querido Negro Fontanarrosa en su inolvidable cuento sobre el Viejo Casale "19 de diciembre de 1971", cuando el personaje que relata la historia en el final dice "¡Porque si uno pudiera elegir la manera de morir, yo elijo esa, hermano! Yo elijo esa.". Y yo elijo esa. Ustedes no?

Y a vos abuelo dondequiera que estés, espero que no te amargues mucho por este momento de River. Aunque presiento que estás teniendo otras alegrías que te ayudan a compensar.

Hasta siempre Pepe, te dejo esta suerte de poema o manifiesto sobre la sonrisa que parece que hubiera sido escrito para vos y esa sonrisa eterna. Hasta siempre abuelo querido.



Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho. Enriquece a quienes la reciben, sin empobrecer a quienes la dan. No dura más que un instante, pero su recuerdo a veces es eterno.... Nadie es demasiado rico para prescindir de ella. Nadie es demasiado pobre para no merecerla. Da felicidad en el hogar y apoyo en el trabajo. Es el símbolo de la amistad.Una sonrisa da reposo al cansado. Anima a los más deprimidos. No se puede comprar, ni prestar, ni robar, pues es una cosa que no tiene valor hasta el momento que se da. Y si alguna vez te tropiezas con alguien que no sabe dar una sonrisa, sé generoso, dale la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como el que no puede dársela a los demás.



11 comentarios:

G dijo...

Solemos ser felices por cosas tan arbitrarias, que explicándolas se arruinan. Se lo dice una gallina....

Ricardo dijo...

Qué lindo lo que escribiste.
Me encantó eso de que le dijeran que eran de River. ¡Cuánto amor!
Los abuelos son lo más.

Y River... bueh, terminamos segundos. Nada mal para el primer semestre en la B.

Un abrazo.

JLO dijo...

te iba a criticar por este post pro gallina pero lo de tu abuelo me mató, que grande Pepe, se merece el recuerdo entonces si fue tan groso...

entonces...salud River!

(mirá lo que logra tu abuelo je...)

El Joven llamado Cuervo dijo...

Supongo que tendrá la capacidad de los abuelos de hacer trascender este instante duro como sólo eso, un instante. Era peronista el abuelo, quizá por eso, hoy estaría más contento. Un abrazo.

Julián dijo...

Qué linda historia la de tu abuelo; Mujer. A pesar de la ida.
Un abrazo.

Roedor dijo...

Iba a hacer chiste chusco con lo de las gallinas, que la unica vez que ganaron algo fuera del barrio fue a un oscuro equipo de Rumania, pero la historia del abuelo me pudo, Mujer...

Muy linda historia. A esa gente se le perdona que haya sido plumifera.

Besos.

mujerdeole dijo...

G, totalmente de acuerdo.

Ricardo, mucho amor. Creo que nada mal y que tal vez podría tener un par de puntos más, con Boca Unidos mereció ganar claramente.

JLO, me emocionaste, no se puede creer lo que puede un abuelo, o su recuerdo. Gracias.

Joven, estaría contento igual sí a pesar de que su adorado River esté en la B. Y sí recuerdo ese instante como algo no triste, no puedo recordarlo con tristeza, nunca, él celebraba la vida porque siempre pudo dar vuelta lo malo. Yo algo aprendí de eso. Si nos aferramos a los momentos felices somos invencibles.

Julián, es linda sí, y me marcó para siempre, para mí el fútbol es algo muy importante, es parte esencial de la vida.

Roedor, están aflojando todos los xeneizes. Es fuerte la historia del abuelo, lo sé.

Un abrazo a todos.

manuel dijo...

buffffffffff hace 1000 dias que no entro a leeros y me encuentro esto...... que ese equipo le gano la final de sevilla a mi querido barcelona,aqui los madridistas hacian chistes con el nombre le llamaban "de este agua no bebere" jejejejje la verdad es que tiene gracia (en la vida hay que procurar sacarle la chispa a todo aunque sean desgracias) hoy por suerte nos hemos proclamado campeones del mundo,un saludo mujer y demas comentaristas

Super Riquelme dijo...

Muy linda historia, Mujer. Seguramente tendria aun mejores recuerdos de las epocas de gloria, tal vez de la Maquina y de tantos otros equipos que lo hicieron grande. Lo primero que perdio River fue la identidad. Y la empezo a perder en los 80 con Veira y con Griguol. El descenso es parte de esa historia. De jugar como equipo chico y decir que defendian con 3... con 3 centrales! Mas Almeyda, Acevedo, Ferrari y Juan Manuel Diaz. O sea, con 7 mas el arquero!
Beso.

Matías Rodríguez dijo...

Muy bueno Mujer! Y justo que leo esto estoy viendo que descendio America de Cali. Que paradojico no? Dos de los mejores que se destacaron mas o menos al mismo tiempo ya que River derroto en la final de la Libertadores a America de Cali pasan una situacion similar. Es increible lo que genera el futbol, lo ciclico que puede ser. No dejo de pensar que es para nosotros lo que el teatro era para los griegos, ese espacio de catarsis que nos permite ser mas alla de nosotros mismos. Un saludo grande

Diógenes dijo...

Si bien soy simpatizante de Boca, considero que, River es NUESTRA OTRA MITAD, ya que se lo extraña en las tardes de Domingos. espero pueda volver al ruedo así recuperamos esos tan ansiados SúperClásicos de épocas de antaño. Abrazo Futbolero.!!