Y no están conmovidos sólo los hinchas millonarios, este día quedará en la memoria de todos nosotros, de todos los hinchas del fútbol argentino y mundial. Porque más alla de las rivalidades y las simpatías, de las cargadas o las ironías del caso, todos nosotros crecimos mirando a dos grandes que marcaban el camino de todos: Boca y River. Los dos clubes más grandes de nuestro medio eran los ejemplos a seguir, eran a esos a los que todos queríamos ganarles pero se les guardaba algo de admiración más allá de las rivalidades en la cancha y en los 90minutos del eventual partido que se podía ganar, empatar o perder.River y Boca jugaban el clásico más lindo del mundo, el superclásico trascendía más allá de La Bombonera o el Monumental. River y Boca cruzaban las fronteras de nuestro país y hacían grande a nuestro fútbol ganando en otras latitudes.
Hoy, parte de esa historia que vivimos desde chicos ha sufrido un duro golpe. Justo hoy que se cumplen 15 años de la última Copa Libertadores que ganaban los millonarios en 1996. Seguramente nadie podrá argumentar que no hubo merecimientos para este descenso, que no se cometieron errores durante todos estos años. Porque hoy River perdió la promoción, pero esta caída libre comenzó hace mucho tiempo atrás.
Hoy, parte de esa historia que vivimos desde chicos ha sufrido un duro golpe. Justo hoy que se cumplen 15 años de la última Copa Libertadores que ganaban los millonarios en 1996. Seguramente nadie podrá argumentar que no hubo merecimientos para este descenso, que no se cometieron errores durante todos estos años. Porque hoy River perdió la promoción, pero esta caída libre comenzó hace mucho tiempo atrás. Tampoco se puede decir que Belgrano no hizo bien lo suyo para volver a la primera división del fútbol argentino. Con sus armas, totalmente legítimas, con algunos buenos jugadores y espíritu de equipo y sobre todo, con muchas ganas lograron su gran objetivo de ascender a la máxima categoría, también merecido. Pero es sabido que el corazón y la pasión no entienden de razones.
Hoy River Plate, entre las lágrimas de todos en el Monumental, perdió la categoría por primera vez en sus 110 años de historia y desde el torneo que viene jugará en el Nacional B.
Parecía increíble, pero es. El futuro llegó hace rato, todo un palo...
Ahora, que se van como se han ido tantos, hay que tomar el duro camino de regreso, no queda otra.
Adios amigos de River. En realidad como quemera, les digo (y sin ironías) hasta pronto.



Pero si hablamos de deseos, debo confesar que mi post está dedicado a los hinchas del Globo. A todos aquellos que lo llevan adentro como lo llevo yo. En primer lugar a Tito Pompei, por quedarse a sufrir con nosotros como uno más, pero muy especialmente a esos otros que hoy les toca vestir otros colores y que en silencio, cuando nadie los ve, desatan toda su pasión quemera. Con lágrimas y hasta con goles. A ellos, hoy sólo puedo decirles gracias.
GRACIAS TOTALES.
Es increíble pensar que desde hoy Martín Palermo no jugará nunca más en La Bombonera.
Gracias por las locuras, por las sonrisas, por el optimismo, por la alegría y por los goles.
Pero como decía al comienzo hoy se consagró el campeón del Torneo Clausura Néstor Kirchner. Es Vélez Sarsfield, y es más que merecido, porque una vez más se puede decir que el trabajo a mediano y largo plazo, la planificación y una idea de juego claras, dan buenos resultados y triunfan por sobre la improvisación y las malas decisiones, casi siempre apresuradas y la falta de ideas. Y no se puede decir que haya sido fácil el camino recorrido por el equipo de Gareca, tuvo en el medio varios escollos que sortear. Primero, el esfuerzo de pelear en dos torneos, lo que hizo que no comenzaran con buenos resultados el torneo local. Estos mismos jugadores que hoy festejan llegaron hasta las semifinales de la Libertadores y, tal vez injustamente, fueron eliminados por Peñarol en tales instancias y lógicamente debieron remar también contra su propio estado de ánimo y sobreponerse al bajón de esa derrota. En estas últimas fechas el Fortín sacó chapa de candidato principal y no defraudó. A pesar de aquella derrota ante su máximo competidor Lanus, su juego iba en aumento con el correr de los partidos. Por esa razón le ganó con categoría al otro rival por el título Godoy Cruz y hoy hizo lo propio ante un pálido Huracán que, sin embargo, le complicó bastante las cosas en el primer tiempo.
Tiene un gran plantel Vélez, tiene gandes jugadores como Maxi Moralez, Juan Manuel Martínez, Santiago Silva, David Ramírez y Ricky Álvarez, por nombrar algunos de los más destacados. Pero para Mujer de Olé bajo el brazo, este campeonato tiene en el Tigre Gareca a su máximo responsable. En los momentos determinantes mostró su temple, se puso al frente de sus dirigidos y bajó los cambios necesarios en los momentos dramáticos y difíciles. Cuando la eliminación de la Copa, pudiendo argumentar razones extrafutbolísticas, siempre prefirió el perfil bajo, mantener la calma y no propiciar la polémica porque su objetivo, o al menos su otro objetivo al frente de su Vélez era ser campeón, y él sabía mejor que nadie que podía. Y este campeontato este Vélez de Gareca lo merece mucho más que aquel otro del 2009, y lo digo sin rencores sino con la certeza de que el buen fútbol se lleva su merecido premio. Como dijo hace poco un querido amigo de este blog cuando el Barcelona se consagró en la Champions, parafraseando al gran Román: el fútbol de buen pie está felíz. Hoy también. Y al Flaco Ricardo Gareca también podemos decirle gracias, porque por su trabajo Vélez logró tener este gran equipo, el mejor de la Argentina. Gracias, porque hoy sí podemos decir sin peros "el mejor es el campeón" o viceversa.
Huracán se impuso por 3-2 sobre Tigre, en un duelo clave por la permanencia que fue disputado a puertas cerradas. Y logró con este resultado salir, al menos momentáneamente, de la zona de descenso directo. El Globo quebró una racha de siete caídas consecutivas (y nueve partidos sin ganar) y le sacó un punto de ventaja a Gimnasia, que quedó junto a Quilmes en la zona de descenso. No fue una gran partido, más bien estuvo gobernado por la presión, los despejes y la imprecisión, aunque hubo llegadas de ambos lados, sobre todo cuando entraron en acción los volantes externos, Machín y Nieto, por el Globo, y Galmarini y Leone, en Tigre.
Las lágrimas de Tito Pompei, consumada la victoria, resumían las emociones de todo Parque Patricios. "Charlé mucho con los jugadores, que en su mayoría son muy jóvenes, y les pedí por favor que jugaran con el corazón. Y respondieron. De esta situación, o nos salvamos o nos hundimos todos", dijo emocionado.
Rafa Nadal es una vez más, la sexta en verdad, el Rey de Paris. Es junto a Bjorn Borg el máximo ganador en Roland Garros, con seis coronas ahora en su haber. Sigue siendo también el Rey del polvo de ladrillo y quien manda en el ranking, ya que la derrota en semifinales de Djokovic ante Roger Federer y su triunfo de hoy, le aseguran el primer puesto hasta el próximo desafío. Los números del español son tan contundentes como su juego, casi que asustan a cualquier contrincante y explican en parte porqué está donde está: ganó 46 títulos, de las doce finales de Grand Slam que jugó el español sólo perdió dos, y si hablamos de Roland Garros, el máximo torneo de polvo de ladrillo, lleva 45 triunfos y solamente una caída. Pero sólo en parte.
